Nutricionista Barcelona ¿Puede el consumo de alimentos fermentados aminorar el peligro de enfermedades crónicas?

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Fermentación: ¡un proceso milenario con un toque saludable!

¡Ha habido un resurgimiento de los alimentos fermentados y es muy posible que esto se convierta en una tendencia a largo plazo! Los alimentos fermentados como el yogur, el queso, el vino y la cerveza existen desde hace siglos. La fermentación implica la adición de una cantidad controlada de un microorganismo a un alimento, como levaduras o bacterias. Estos microorganismos luego se ‘alimentan’ del alimento, produciendo varios subproductos que le dan a un alimento fermentado su sabor característico.

La fermentación mejora la vida útil y las propiedades nutricionales de un alimento.

La fermentación aumenta tanto la vida útil como la seguridad y organoléptica (olor, sabor, tacto) de un alimento. También existe una creciente evidencia de que el proceso de fermentación mejora las propiedades nutricionales de un alimento, lo que a su vez puede ayudar a optimizar la salud.

Yogur: un producto alimenticio fermentado natural antiguo

El yogur es un alimento fermentado antiguo que se cree que data del 500 a. C. cuando se descubrió que la cuajada de la leche ayudaba a conservar la leche. Avance a los tiempos modernos y el yogur se produce agregando dos tipos principales de especies bacterianas, Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Estas bacterias descomponen la lactosa, un tipo de azúcar presente de forma natural en la leche, y la convierten en ácido láctico. Esto le da al yogur su característico sabor agrio.

¿Cuáles son los beneficios para la salud del yogur?

El yogur es un alimento nutritivo que contiene macronutrientes como proteínas, así como vitaminas y minerales como calcio, vitamina A, vitaminas B (B2 y B12), así como calcio, magnesio y potasio. ¡Es una verdadera ‘súper comida’! El yogur también contiene cultivos bacterianos como los que se encuentran en nuestro microbioma intestinal. La investigación ha «iluminado» la presencia de estos cultivos fermentados como un factor importante que contribuye a los beneficios para la salud del yogur. La microbiota intestinal humana (los organismos vivos en nuestro sistema digestivo) juegan un papel importante en el apoyo a nuestra función digestiva y al sistema inmunológico. También juegan un papel en la regulación energética.

El yogur y la microbiota humana

Se sabe que las bacterias presentes en el yogur tienen propiedades antiinflamatorias (capaces de reducir la inflamación) y antipatogénicas (capacidad de protegernos de organismos que pueden dañarnos). Estas bacterias ya están presentes de forma natural en nuestra microbiota y la investigación ha identificado que las bacterias presentes en el yogur, en particular Lactobacillus sp, pueden sobrevivir al paso a través de nuestro tracto digestivo y reforzar las colonias de bacterias que viven en nuestros intestinos.

Consumo de yogur y enfermedades crónicas

El consumo de yogur se asocia con un riesgo reducido de enfermedades crónicas y los investigadores han identificado que las bacterias presentes en el yogur son un factor para reducir este riesgo.

Yogur y peso

Si bien hay una falta de ensayos clínicos, algunos estudios observacionales han encontrado una asociación entre el consumo de yogur (como parte de una dieta equilibrada) y la pérdida de peso, aunque los resultados no son consistentes. Los posibles mecanismos (razones) de esto están relacionados con el contenido de calcio del yogur y el posible beneficio para la microbiota intestinal. Se ha identificado que el calcio ayuda a mantener el peso y la pérdida de grasa. Los cultivos bacterianos que se encuentran en el yogur también pueden alterar la microbiota humana, de modo que ciertas colonias que se encuentran en nuestra microbiota intestinal se vuelven menos eficientes para almacenar energía. Esto a su vez tiene un efecto positivo sobre la acumulación de grasa (es decir, apoya una reducción en el almacenamiento de grasa).

Yogur y enfermedad cardiovascular

Un estudio reciente en el American Journal of Hypertension encontró una asociación entre un alto consumo de yogur (al menos 2 porciones a la semana) y un menor riesgo de enfermedad cardiovascular en hombres y mujeres hipertensos. El riesgo para los hombres se redujo en un 21% y el riesgo para las mujeres en un 17%. El mecanismo no está claro, aunque nuevamente los investigadores relacionan este beneficio con una reducción de la hipertensión a través de la microbiota intestinal que libera señales que ayudan a optimizar la constricción y dilatación de las paredes de los vasos sanguíneos.

Yogur y diabetes tipo 2

Un estudio encontró que un alto consumo de yogur (un promedio de 4-5 botes de 125 ml de yogur) se asoció con una reducción del 28% en el riesgo de desarrollar diabetes. Reemplazar el tipo de bocadillos de menor calidad nutricional con yogur también redujo el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. El perfil nutricional del yogur con sus proteínas, calcio y magnesio podría ser un factor que contribuya a esta reducción del riesgo. Los investigadores también identificaron que el efecto beneficioso podría estar relacionado con las bacterias presentes en el yogur que desempeñan un papel en la reducción de la inflamación y la mejora de la sensibilidad a la insulina.

El consumo de yogur se asocia con un menor riesgo de enfermedades crónicas

El yogur tiene un alto perfil de nutrientes. Contiene varios nutrientes esenciales para la salud como proteínas, calcio y magnesio. Hay cada vez más estudios que asocian sus propiedades fermentadas con proporcionar beneficios adicionales para la salud debido a la presencia de cultivos bacterianos que contribuyen a la microbiota diversa en nuestro intestino. Si bien se necesita investigación clínica adicional, el consumo de yogur se asocia con un menor riesgo de varias enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.

Nutricionista Barcelona ¿Puede el consumo de alimentos fermentados aminorar el peligro de enfermedades crónicas?

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