Cómo manejar la dieta y el entrenamiento a posteriori de la cirugía bariátrica

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La cirugía bariátrica es esa rama de la cirugía que tiene como objetivo ayudar a las personas muy obesas (IMC> 40 kg / m2) a perder peso. Se basa en una serie de intervenciones que pueden ser de diversa índole: restrictivas, metabólicas; malabsortivo.

Se realiza el camino que conduce a la intervención por un equipo de especialistas (médico, dietista, psiquiatra, psicólogo, endocrinólogo), guiados por el cirujano bariátrico, quienes evalúan al paciente y deciden, también en función del resultado de diversas pruebas, si es apto o no para la operación.

Una vez que el paciente es elegible y se realiza la cirugía, debe seguir una ruta postoperatoria precisa, la cual debe ser respetada para que la operación de adelgazamiento sea efectiva y duradera en el tiempo.

Resulta ser muy importante seguimiento dietético, lo que exige el cumplimiento de una serie de indicaciones dietéticas, deportivas y de comportamiento. En el primer período es necesario seguir una dieta líquida, seguida de una dieta semisólida y finalmente una dieta de consistencia normal.

REGLAS DE COMPORTAMIENTO Y DIETÉTICAS A SEGUIR:

Come despacio y mastica bien;

Divida las comidas en 5: desayuno, almuerzo, cena y 2 refrigerios;

Beber en pequeños sorbos (beber al menos 1,5 l / día);

Beber entre comidas;

Evite el alcohol, las bebidas carbonatadas (incluso el agua con gas) y las bebidas azucaradas (té y jugos);

Introduzca carne o pescado al menos una vez al día;

No se acueste inmediatamente después de las comidas;

Elija siempre alimentos cualitativamente saludables y varíe siempre su dieta tanto como sea posible.

Tambien es muy importante movilización del paciente ya en el período postoperatorio muy temprano. En el primer mes seguirán contraindicados esfuerzos importantes, pero a partir del segundo mes el paciente podrá empezar a realizar actividades de alta intensidad.

La introducción del ejercicio físico es fundamental para que la intervención produzca resultados a largo plazo. Está bien practicar tanto actividad física aeróbica (ciclismo, natación) como anaeróbica (sala de equipos).

Practicar deporte conlleva innumerables ventajas, nada subestimadas, entre las que se encuentran:

Perder el exceso de peso y mejorar la composición corporal (+ músculo y menos grasa);

«Acelerar» el metabolismo;

Mejorar la presión arterial;

Mejorar el perfil sanguíneo de lípidos y colesterol;

Ayuda a prevenir y controlar la diabetes;

Anti estrés;

Promueve la socialización;

Mejorar la autoestima;

Mejorar los sistemas cardiovascular y musculoesquelético.

Evidentemente, el paciente bariátrico obeso tiene una serie de limitaciones en cuanto a la capacidad para realizar determinados ejercicios físicos, como por ejemplo:

masas corporales que restringen el movimiento;

estrés articular, especialmente en las extremidades inferiores;

hipotonía muscular;

estimulación reducida del sistema nervioso;

aprendizaje lento de patrones motores.

Por estas razones sugiero el apoyo de un doctor en ciencias del motor o entrenador personal que sea capaz de adaptar el ejercicio físico a la condición específica del paciente.

Al hacer clic en el botón de abajo, puede descargar una tarjeta que puede jugar en casa para su entrenamiento.

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