Por qué la vitalidad intestinal = su vitalidad – Alimento integral para la vitalidad

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NUTRICIONISTA VALENCIA

Estamos aprendiendo cada vez más sobre lo fundamental que es nuestra salud intestinal para nuestra salud general, tanto física como mental.

Por qué la salud comienza en el intestino

El intestino también se conoce como tracto gastrointestinal (o GI) e incluye la boca, el esófago, el estómago, el intestino delgado, el intestino grueso, el recto y el ano. Y resulta que es responsable de mucho más que digerir y absorber nutrientes. De hecho, el intestino está formado por billones (es cierto, billones) de microorganismos que trabajan duro para mantener los buenos nutrientes adentro y las toxinas afuera (piense en ellos como una “fábrica intestinal”). Si su trabajo se ve afectado, puede hacer que las sustancias nocivas viajen por todo el cuerpo. Esto puede aumentar nuestro riesgo de contraer enfermedades y dañar (entre muchas cosas) nuestra piel, cerebro, articulaciones, músculos y sistema inmunológico. De hecho, ¡alrededor del 70% del sistema inmunológico se encuentra en el intestino!

La conexión intestino-cerebro

Cuando se siente nervioso por algo, la mayoría describe «mariposas», náuseas o incluso dolor de estómago. ¿Pero como puede ser ésto? Si es nuestro cerebro el que se pone nervioso, ¿cómo lo sentimos en nuestras entrañas? La respuesta es un fuerte canal de comunicación entre el intestino y el cerebro, conocido como eje intestino-cerebro.

El eje intestino-cerebro opera principalmente a través de un gran nervio que pasa por el cuello hasta el abdomen llamado nervio vago. El nervio vago envía señales de ida y vuelta al intestino y al cerebro, por lo que la angustia intestinal puede causar una señalización inadecuada al cerebro, y la angustia mental puede causar una señalización incorrecta al intestino. Nuestras tripas y cerebros también están conectados a través de mensajeros químicos llamados neurotransmisores. Muchos neurotransmisores que controlan el estado de ánimo y la memoria se producen en el intestino; de hecho, se estima que el intestino produce más del 90% de nuestra serotonina (también conocida como la “hormona de la felicidad”).

Posibles signos de mala salud intestinal

Debido a la naturaleza integral del intestino, los síntomas de una mala salud intestinal pueden extenderse más allá de los signos más obvios. A continuación se muestran algunos posibles indicadores de mala salud intestinal.

Síntomas gastrointestinales (como gases, distensión abdominal, diarrea, estreñimiento, dolor abdominal o distensión abdominal). Estos pueden indicar un desequilibrio bacteriano y son signos más ampliamente reconocidos de que algo no está bien con el intestino.

Problemas de la piel (como eccema, psoriasis, acné o dermatitis atópica). El daño o la inflamación del intestino pueden hacer que las partículas se “escapen” del revestimiento del intestino, lo que puede irritar la piel.

Sensibilidades alimentarias. Estos pueden ser causados ​​por la mala calidad o diversidad de bacterias intestinales y la dificultad para digerir y absorber ciertos alimentos.

Poca concentración, confusión mental y fatiga. Como se mencionó anteriormente, las hormonas producidas en el intestino controlan la señalización entre el intestino y el cerebro. Si el intestino está dañado, el cerebro no recibe las señales correctas y también puede verse afectado.

Mal humor. Dado que alrededor del 90% de nuestra serotonina («hormona feliz») se produce en el intestino, una mala salud intestinal puede conducir a una producción deficiente de serotonina que puede afectar en gran medida el estado de ánimo.

Intensos antojos de azúcar. Los microbios en su intestino son realmente buenos para tratar de manipularlo para que coma los tipos de alimentos que los alimentan y los ayudan a crecer. Por ejemplo, la levadura se nutre del azúcar, y si su intestino contiene demasiada levadura, puede provocar antojos frecuentes de azúcar.

Dormir mal. La diversidad de bacterias intestinales deficiente puede afectar negativamente su ritmo circadiano y la producción de hormonas clave del sueño: melatonina y serotonina.

Causas potenciales de una mala salud intestinal

La mala salud intestinal puede incluir desequilibrios de bacterias intestinales (demasiadas bacterias malas y no lo suficientemente buenas), baja diversidad intestinal (no hay suficiente variedad de bacterias) y / o revestimiento intestinal dañado (lo que permite el paso de sustancias nocivas). Estos pueden ser causados ​​por una variedad de factores, algunos de los cuales son:

Dieta pobre. Una dieta rica en azúcar y alimentos procesados ​​es probablemente uno de los principales impulsores de la mala salud intestinal. Estos tipos de alimentos alimentan a las bacterias «malas» y la levadura, lo que hace que superen a las bacterias buenas.

Estrés crónico. Ahora sabemos que el intestino y el cerebro están en constante comunicación. Cuando el cerebro se siente angustiado, envía malas señales al intestino. Las señales consistentemente malas del cerebro pueden eventualmente conducir a daño intestinal.

Ciertos medicamentos. El uso prolongado de medicamentos como antibióticos e inhibidores de la bomba de protones puede alterar el equilibrio de las bacterias intestinales.

Maneras de mejorar la salud intestinal

Hay muchas cosas que puede hacer para mejorar su propia salud intestinal, incluidas algunas modificaciones clave de la dieta y el estilo de vida a continuación. * Nota: si tiene problemas intestinales activos o padece una afección gastrointestinal (como el síndrome del intestino irritable, la enfermedad de Crohn o la colitis), le recomendamos que consulte primero con un dietista, ya que puede beneficiarse de una dieta de eliminación terapéutica.

1.) Alimentos integrales sobre alimentos procesados. Los alimentos envasados ​​y procesados ​​a menudo pueden contener aditivos dañinos para el intestino y alimentar los tipos incorrectos de bacterias. Intente consumir alimentos frescos, integrales y locales / orgánicos siempre que sea posible.

2.) Principales alimentos que apoyan el intestino:

Ácidos grasos omega 3 (que se encuentran en alimentos como pescado graso, nueces, semillas de chía y linaza molida). Estas son grasas importantes que pueden ayudar a combatir la inflamación intestinal.

Proteína. La proteína adecuada es necesaria para la curación intestinal y la proteína de colágeno es específicamente importante para apoyar el revestimiento intestinal del intestino. El caldo de huesos y el péptido de colágeno en polvo son algunas buenas formas de agregar colágeno a su dieta.

* Alimentos probióticos. Los probióticos son «bacterias buenas» que pueden ayudar a mejorar el equilibrio intestinal. Los alimentos fermentados como el yogur, chucrut, kombucha, kimchi, kéfir, miso y tempeh contienen probióticos. (Consejo profesional: busque siempre «cultivos activos vivos» en las etiquetas de los alimentos)

* Alimentos prebióticos. Estos son alimentos ricos en fibra que ayudan a alimentar a los probióticos y les permiten prosperar en el intestino. Las buenas fuentes alimenticias de prebióticos incluyen espárragos, aguacate, plátanos, berenjenas, ajo, alcachofas y legumbres.

* Si tiene problemas intestinales activos, le recomendamos que consulte con un dietista antes de introducir cantidades regulares de alimentos probióticos y prebióticos, ya que es posible que no se toleren bien al principio.

3.) Manejo del estrés y enfoque cuerpo-mente. Prácticas como el yoga, la meditación y la alimentación consciente pueden ayudar a facilitar la relajación y el modo de «descansar y digerir». Esto es especialmente importante a la hora de comer, ya que el estrés puede afectar significativamente la digestión. Asegúrese de tomarse unos minutos antes de cada comida para relajarse y estar presente. La alimentación consciente también ayuda a promover una relación saludable con la comida y un mayor disfrute sensorial a la hora de comer.

RECETA: Batido de apoyo intestinal

1/2 plátano

1/2 taza de fresas congeladas

½ taza de kéfir o yogur natural con cultivos activos vivos

1 cucharada de linaza molida

1 cucharada de proteína de colágeno en polvo

(Llene con agua hasta que llegue a la parte superior de la mezcla, mezcle hasta que quede suave)

Referencias

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https://health.clevelandclinic.org/the-best-way-you-can-get-more-collagen/

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